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Manila, el corazón palpitante de Filipinas, es una mezcla fascinante de pasado y presente. La ciudad guarda huellas de su herencia colonial española en lugares como Intramuros, la Iglesia de San Agustín y el Fuerte Santiago, mientras que sus avenidas modernas y su animada vida urbana muestran el espíritu joven del país. Disfruta de los sabores locales, contempla la puesta del sol en la bahía de Manila, y siente la energía única de una capital que nunca deja de moverse.
Descubrir la Ciudad Amurallada de Intramuros
Camina por sus murallas centenarias y calles adoquinadas, donde aún se respira la historia colonial de Filipinas. Visita el Fuerte de Santiago y la Iglesia de San Agustín, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Admirar el arte y la cultura en los museos nacionales
En el Complejo del Museo Nacional, conoce los tesoros arqueológicos y artísticos del país. Completa tu recorrido en el moderno Museo de Ayala o el pintoresco Museo de Arte de Pinto, rodeado de jardines y esculturas.
Disfrutar de las compras y el ocio en Makati y Centro Comercial de Asia
Sumérgete en la elegancia de Greenbelt y Glorietta, con boutiques internacionales y animados restaurantes. Vive la energía del SM Mall Centro Comercial de Asia, uno de los centros comerciales más grandes de Asia, frente al mar.
Contemplar el atardecer en la Bahía de Manila
Pasea por Roxas Boulevard y observa cómo el sol se oculta sobre las aguas doradas del Pacífico. Embárcate en un crucero al atardecer para disfrutar de una cena romántica con vistas inolvidables.
Saborear los auténticos sabores filipinos
En Binondo o Poblacion, prueba delicias locales como adobo, sinigang y lechón, acompañadas de una cerveza San Miguel. Termina la experiencia con un colorido halo-halo, el postre más emblemático del país.
Hiroshima es un símbolo de la capacidad de superación y la resiliencia de Japón frente a las adversidades del pasado.
Tras haber vivido uno de los episodios más difíciles de su historia, la ciudad ha sabido renacer para convertirse en un destino moderno, rodeado de naturaleza y lleno de vida.
Osaka (大阪) ha sido conocida durante mucho tiempo como la puerta de entrada de Japón al mundo.
En el pasado, fue un importante puerto comercial que recibía mercaderes y embarcaciones procedentes de distintos países.
Esa intensa actividad dio forma a una ciudad abierta, dinámica y diferente a la de muchas otras regiones de Japón.
Hoy, Osaka sigue conservando ese mismo espíritu.
Exploren Osaka junto a VietnamStay.
Si Kioto refleja la elegancia de la antigua corte imperial, Nara invita a los viajeros a remontarse a los orígenes de Japón.
Kioto fue la antigua capital de Japón y sigue siendo el corazón de su cultura tradicional.
Lejos del ritmo frenético de las grandes metrópolis, Kanazawa cautiva con la elegancia y la tranquilidad del Japón tradicional.
Sushi, takoyaki y mucho más. Exploren los platos más emblemáticos y las especialidades regionales de Japón.